4 de abril de 2011

Primavera en Viñeru


Es curioso cómo se comporta la primavera, supongo que pasa igual en todas las estaciones, pero es en la primavera cuando más me gusta observarlo. Es como las personas, cada cual vamos a nuestro ritmo. Supongo que es por estar esperando que empiecen a calentar los días, o porque empieza a cantar el cuco, o porque el bosque se llena de mil sonidos que antes estaban dormidos... El caso es que me encanta ver cómo avanza hacia el verano.

Esta mañana, cuando me acerqué hasta Viñeru para seguir preparándoos la cabaña, no tuve más remedio que pararme a enseñároslo: El Rododendro que flanquea la casa ya está dando sus últimas bocanadas, las flores están empezando a perder sus pétalos y los cogollos de hojas nuevas ya quieren ver el sol. Mientras, los arbustos del bosque empiezan a hinchar sus brotes aunque apenas consiguen abrirse. Y al mismo tiempo los robles del bosque que rodea la casa ni siquiera asoman unas pequeñas hojitas. Son los más lentos, a veces ni siquiera terminan de perder toda la hoja cuando ya brotan las siguientes.

Veo los mismos contrastes todos los años y todos los años no me queda por menos que maravillarme.