4 de agosto de 2012

Nuestra buddleia

Sinceramente no sé de dónde sacamos el arbusto cuando lo plantamos en la cabaña, pero lo que sí recuerdo es que apenas ocupaba una maceta. Los dos últimos años decidí no podarlo: craso error.


Ahora tengo un problema, la buddleia está a punto de devorarnos pero los perros encuentran debajo todo un mundo de diversión escondiendo tesoros y excavando cuevas y ¿a quién quiero engañar? me encanta disfrutar de su inmensa cantidad de flores.



No soy la única, si aumentáis la foto veréis que en la anterior los insectos se están dando un festín y en la siguiente esos cuatro puntitos blancos son mariposas en medio de algún baile que ellas sabrán lo que significa. Por algo lo llaman el arbusto de las mariposas.


Sentiré tener que podarlo este invierno pero en una de éstas algún perro se perderá dentro.